Cuando su hijo tiene gripe, es normal que experimente escalofríos, fiebre, dolores musculares y tos, estornudos, ojos llorosos, malestar general y dolor de cabeza. Estos son los síntomas de la enfermedad, que duran aproximadamente una semana y luego desaparecen. Si no es así, es una señal de que la gripe se ha curado, lo que puede llevar a complicaciones.

Idealmente, poco después de que usted haya tenido estos síntomas, la gripe terminará entre siete y catorce días y su hijo pronto se sentirá bien de nuevo. Pero algunas personas no se recuperan de todo, y es entonces cuando algunas personas califican para una «gripe mal curada» o una gripe que se ha complicado.

¿Por qué la gripe mal curada puede convertirse en una complicación? La pediatra venezolana María Victoria Álvarez explica que en general los niños muy pequeños no saben escupir, y no es aconsejable darles jarabes expectorantes, porque esto sólo contribuye a que el niño produzca más moco y catarro.

Y es precisamente por este exceso de producción de flema y moco que se acumulan. Este exceso puede contribuir a formar un cuadro crónico en el paciente. Por lo tanto, se recomienda administrar expectorantes sólo a niños mayores de cinco años.

La complicación más común e importante de la gripe es la neumonía y la más rara y menos grave es la sinusitis.

Algunos mitos y verdades sobre la gripe mal curada

Cuando el cuadro de la gripe de un niño se vuelve crónico, por lo general sufre de dolor de cabeza, lo que se conoce comúnmente como dolor de cabeza. Si este es el caso, no se deje atormentar. Este dolor de cabeza puede hacer llorar a su bebé y ser más sensible a la gripe.

En esos casos se puede dar un analgésico, como el paracetamol.

Trate de ignorar los mitos. Por ejemplo, el Dr. Álvarez dice que el moco verde no siempre es sinónimo de infección, así que su tratamiento no necesariamente necesita antibióticos.

El pediatra recomienda que la madre tenga cuidado con la administración de antibióticos, porque al administrarlos sin necesidad el sistema inmunológico del niño puede crear resistencia al medicamento. Y cuando el niño realmente necesita usarlo, no tendrá ningún efecto.

Si su bebé tiene demasiado moco, puede lavarse la nariz con solución salina o fisiológica. Aplicar cada cuatro a seis horas.

Si su hijo es alérgico, evite dormir con los ventiladores puestos, y también trate de no barrer la casa, retire las mascotas de su presencia.

Todos estos consejos indican que su hijo no se verá afectado por partículas de polvo que flotan en el aire, incluso durante días después de la limpieza.

Si necesita limpiar, puede quitar el polvo con un paño húmedo, que será tan efectivo como sacudir las áreas de la casa o barrer.

En cualquier caso, es conveniente ir al médico y evitar la automedicación del niño.

La gripe puede tener manifestaciones clínicas de muy diversa naturaleza. Sin embargo, la forma clásica pasa por fiebre alta (30-40ºC), aparición aguda, escalofríos, tos, secreción nasal, dolor de garganta, malestar, mialgias, dolor de cabeza, anorexia, etc…

-Asociación Española de Pediatría

Gripe mal curada y complicada

Cuando la gripe no se detiene después de siete días o incluso empeora, lo mejor que puede hacer es llamar al pediatra de su hijo. El médico debe ordenar los examenes necesarios para diagnosticar lo que su niño tiene.

Tenga siempre en cuenta que en cualquier caso es imprescindible que lo mantenga hidratado en todo momento.

Ahora vamos a explicar qué y cuáles son los síntomas de la neumonía y la sinusitis.

La neumonía es una infección de los pulmones, causada con mayor frecuencia por una bacteria (neumococo, hemofílico o estafilococo), que debe ser diagnosticada y tratada lo antes posible.

Los síntomas de la neumonía pueden variar y en algunos casos pueden ser similares a los de un resfriado. Algunos de ellos lo son:

  • Fiebre alta
  • Tos
  • Respiración acelerada
  • Dificultad para respirar
  • Ruido de pulmones agrietados
  • Pérdida de apetito
  • Vómito debido a la tos y a la ingestión de mucosidad
  • Sentirse enfermo y mareado
  • Dolor abdominal (dolor abdominal)

La sinusitis, a su vez, es una infección de los senos paranasales – cavidades de aire recubiertas de mucosa, situadas en los huesos craneales, que se comunican con la cavidad nasal: los senos maxilares, frontales, etmoides y esfenoides – generalmente de origen bacteriano.

Aunque no sea grave, es aconsejable diagnosticarla y tratarla desde el principio para evitar que las complicaciones se vuelvan crónicas. Algunos de los síntomas son:

  • Mucosidad nasal
  • Gotas crónicas de secreciones nasales
  • Tos crónica
  • Obstrucción nasal
  • Dolores de cabeza
  • Pérdida del olfato
  • Voz nasal
  • Fatiga y malestar general